Página principal Cocina Polaca Golabki (Palomitas)

Golabki (Palomitas)

En el mítico país de la pereza y los glotones, contradiciendo el viejo refrán, “las palomitas asadas, vienen solas a la boca”. Pero sólo allí. Quién sabe si el nombre polaco de palomitas – aparte de la forma que nos recuerda al cuerpo de las palomas ya muertas y desplumadas – no se deba también al trabajo que cuesta hacerlas.

La maestría para hacer bien las palomitas depende de la habilidad que se tenga para envolver en la hoja cocida de col el relleno de carne picada, mezclada con cebolla sofrita, arroz cocido y setas secas, asimismo cocidas. Claro que en la antigua cocina polaca, más populares que las de arroz, eran las palomitas rellenas de trigo sarraceno, con una sabrosa salsa de setas secas y nata agria. Antes de meterlas al horno, a veces, se cubrían con zurek (sopa de harina fermentada), sopa de remolacha roja o caldo de setas.

No hace mucho aún los más precavidos recordaban que en otoño, durante la preparación de la col para su fermentación, colocaban entre la verdura cortada una o más coles enteras para aprovecharlas en el futuro para hacer precisamente las palomitas. Hoy día, los cocineros se limitan a cocer las hojas frecas.

Las preparadas por Marian Maronia, jefe de cocina del hotel Novotel Airport de Varsovia, llegan a la mesa en su forma más clásica, que es la servida con salsa de tomates frescos.

Palomitas

Ingredientes: hojas grandes de col, 200 g de carne de cerdo, 250 g de arroz, 50 g de cebolla, 30 g de grasa, sal, pimienta negra

Hervir las hojas de col para que se reblandezcan y quitar las partes gruesas. Cocer ligeramente el arroz, colarlo. Dorar en la sartén la cebolla y mezclar con el arroz, junto con la carne de cerdo picada, la sal y la pimienta negra. Envolver una porción de la masa en una hoja de col. Después de cubrir las palomitas con agua hervida, meter al horno y asar hasta que se pongan doradas. Pueden servirse sazonadas con tocino fundido o con salsa de tomate.