Hay que llevarse consigo el Biebrza
Los terrenos inundados por el río Biebrza y los prados cenagosos multicolores forman un paisaje encantador. En balsa, en canoa o a pie viajan por esta región los amantes de las aves salvajes y de raras especies de la flora. Los rayos del sol poniente, reflejados en las corrientes de agua, transforman los terrenos inundados por el Biebrza en un teatro de luces. Un paisaje inolvidable que es necesario fotografiar y...llevárselo consigo.
