Página principal Polonia - Ciudades y herencia cultural La puerta de Europa a Oriente La polonia religiosa

La polonia religiosa

Junto con el cristianismo llegaron a tierras polacas las costumbres y el arte de Europa occidental. De aquellos tiempos se conservan monumentos románicos en una ruta de más de 1000 kilómetros denominada la Ruta Románica de los Piast. En ella podemos ver las tumbas de los primeros gobernantes de la dinastía de los Piast (siglo XII), las Puertas de Gniezno, forjadas en bronce, la catedral de Plock, las basílicas de Kruszwica y de Tum, cerca de Leczyca, así como numerosas iglesias.

Viajando por la parte más oriental de la Ruta europea de los Cistercienses, podremos visitar las iglesias y monasterios del siglo XIII que se hallan en las localidades de Jedrzejow, Koprzywnica, Sulejow y Wachock, así como las iglesias barrocas de la abadía de Krzeszow con sus bonitos frescos, comparables a las pinturas de la Capilla Sixtina. Estupendos monumentos góticos son también las iglesias de Santa María de Gdansk y Cracovia.

En la parte oriental de Polonia viven grupos representativos de las minorías religiosas.

El santuario más famoso de la iglesia ortodoxa es el monasterio de Grabarka.

Antes de la guerra, en Polonia más del 10% de sus habitantes eran judíos. Se han conservado sus cementerios con las bellas lápidas, que hacen referencia al simbolismo del Viejo Testamento. Todos los años llegan muchos judíos ortodoxos a Lesko, Kazimierz y Bobowa, en el valle del Biala, para visitar las tumbas de sus famosos líderes religiosos. Una muestra del pasado son las sinagogas reconstruidas de Varsovia, Cracovia y Tykocin.