Página principal Polonia - Ciudades y herencia cultural La puerta de Europa a Oriente Las especialidades culinarias

Las especialidades culinarias

En la zona de los Cárpatos se ha desarrollado el pastoreo. Durante cinco meses al año, desde principios de mayo hasta finales de septiembre, podemos encontrar allí a pastores con rebaños de ovejas. En los pastizales se utilizan métodos tradicionales de trabajo, viejas herramientas y recipientes. Las chozas son muy altas, como lo eran hace siglos, y disponen dentro de ellas de un lugar para encender el fuego. A finales de la temporada de pastoreo se fabrican allí unos quesos tradicionales de leche de oveja denominados oscypki. En mayo, en Zakopane se celebra el Festival del Oscypek. La cocina de Polonia es variada y sabrosa. Las sopas tradicionales son el barszcz, es decir la sopa de remolacha roja, zurek, sopa ácida de harina con chorizo, así como la sopa de setas silvestres. También merece la pena probar el bigos, hecho de col y diversos tipos de carnes y embutidos. A los más dados a los dulces les encantará el sernik, un pastel de queso blanco. Los que gusten de probar platos regionales deben visitar alguna de las tabernas de Sucha Beskidzka o de Jelesnia, en la región de Zywiec, que ofrecen menús semejantes a los del siglo XVII. Una especialidad de esta cocina es la kwasnica, es decir, una sopa ácida de col fermentada con morros de cerdo. En cuanto a las bebidas alcohólicas merece la pena probar los hidromieles. Con los platos fuertes, especialmente con carne, conviene tomar vodka, y para los postres, un licor denominado krupnik. En los días calurosos de verano les recomendamos un vaso bien frío de cerveza Zywiec, Okocim o Lech.