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Tradición del parlamentarismo polaco

El parlamentarismo polaco se formó del mismo modo que en toda Europa. El fortalecimiento de la posición de los oligarcas, la nobleza y la burguesía trajo consigo las aspiraciones de conseguir mayores derechos y privilegios y, por lo tanto, la limitación del poder absoluto del rey. En el siglo XV se produjo una importante ampliación de la autonomía de los distintos territorios. Los asuntos importantes se decidían en las asambleas provinciales, en las cuales se congregaba la nobleza.

A finales de dicho siglo se constituye el parlamento polaco (Dieta) en forma de asamblea bicameral. La representación de las asambleas provinciales tomó la forma de cámara de diputados, y el consejo real, integrado por clérigos y seglares ilustres, se transformó en senado. La Dieta se convocaba cada dos años, o en caso de necesidad, y los debates se celebraban en Varsovia. Tras la extinción de la dinastía de los Jegellones, en Polonia, durante casi dos siglos, los reyes fueron elegidos en elecciones libres, en las que participaba toda la nobleza. En este tiempo predominaban ya en Europa las monarquías absolutas. Sobre ese fondo, el regimen político de la República se asemejaba, relativamente, a un sistema democrático, el cual tendría influencias positivas en las relaciones políticas y sociales. Fue éste un periodo de relativas libertades y tolerancia, que se mantuvieron hasta las guerras que atormentaron Europa en los siglos XVII y XVIII. Sobre este fondo, el periodo más claro en la historia del parlamentarismo polaco fueron los años de reinado del último monarca de Polonia, Estanislao Augusto Poniatowski. Gobernante instruido, gran propagador de las ideas de la Ilustración, intentó sanear la República introduciendo profundas reformas encaminadas a reforzarla política, económica y militarmente. En esto desempeñó un gran papel la Dieta de los Cuatro Años (1788-92), cuyo mayor logro fue la aprobación de la Constitución del 3 de Mayo (1791). Después de la Cosntitución de los Estados Unidos, fue ésta la segunda ley fundamental del mundo establecida por escrito. Regulaba los derechos y obligaciones de los ciudadanos del país, así como las normas de organización del poder estatal.

Al término de la I Guerra Mundial, Polonia alcanzó su independencia en noviembre del año 1918. En un tiempo relativamente corto fueron creados los órganos centrales del poder estatal. La Dieta Constituyente aprobó, ya en febrero de 1919, la llamada Pequeña Constitución, que legitimaba al nuevo poder estatal del estado renacido. Dos años más tarde fue aprobada la primera constitución, que introducía el sistema republicano como régimen político, principio de soberanía del pueblo, la democracia representativa y los principios de división del poder y de los gobiernos parlamentarios. El regreso a las tradiciones europeas de parlamentarismo tuvo lugar en la última década, cuando se celebraron las primeras elecciones totalmente libres al Parlamento y al restrablecido Senado y fue aprobada por la Asamblea Nacional la nueva Constitución. Gracias a estos hechos, Polonia se convirtió de nuevo en una país democrático.