Las montañas polacas también son atractivas en invierno. Animan a hacer recorridos sobre los esquís, nos seducen sus pistas de descenso y suponen un reto para los aficionados al senderismo en invierno. Muy popular entre los turistas son los kulig (trineo tirado por caballos). La capital del deporte del esquí polaco es Zakopane. En el territorio de los Tatra polacos hay más de cien remontes mecánicos, así como numerosas pistas de descenso para la práctica del esquí. En Zakopane se celebran muchas competiciones nacionales e internacionales de esquí.

También gozan de excelentes condiciones para la práctica del esquí los Beskides. En los Beskides Sadecki el principal centro de deportes de invierno es Sucha Dolina. Los Beskides Silesianos son un verdadero paraíso para los esquiadores en la modalidad de descenso. Los centros principales, en los cuales hay numerosos remontes mecánicos y pistas de esquí, son Szczyrk (teleférico hasta el monte Skrzyszne 1.257 m) y Wisla. En los Beskides de Zywiec, a los esquiadores partidarios de la modalidad de descenso, les aguardan remontes mecánicos y pistas de esquí en Korbielow y Zwardon, y a los que practican el esquí de fondo, la zona llamada Worek Raczanski, lugar denominado „el romanticismo de las huellas blancas”.

En los Sudetes les esperan a los esquiadores los montes Karkonosze, con centros en Szklarska Poreba y Karpacz, el Macizo de Sniezka, con Miedzygórze, y los Montes Orlickie, con Zieleniec. La prueba de esquí denominada „Bieg Piastow”, organizada en Szklarska Poreba-Jakuszyce, y en la cual participan todos los años, en el mes de marzo, miles de personas goza de una gran popularidad.

En Bieszczady las rutas para la práctica del senderismo son fascinantes. Caminando entre los prados de montaña cubiertos por la blanca nieve, se puede disfrutar de una verdadera excursión invernal de rastreo. 

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