Página principal Polonia - Ciudades y herencia cultural Wroclaw - una ciudad mágica A la sombra de la catedral

A la sombra de la catedral

Ostrow Tumski, lejos del bullicio de la ciudad, es la “terra sancta” de Wroclaw. Para llegar allí hay que cruzar el puente Tumski, que en otros tiempos constituía la frontera de la jurisdicción eclesiástica. En el momento de cruzar el puente los representantes de las autoridades laicas, inclusive los príncipes, eran obligados a quitarse la gorra. Aquí podemos ver iglesias monumentales, la impresionante iglesia gótica, las casas de los clérigos y el palacio arzobispal. Desde la terraza de la torre de la catedral se puede admirar el panorama de las esbeltas torres de las iglesias y las azules aguas del Óder con sus islotes. Al anochecer, cuando se encienden las farolas de gas y los reflectores iluminan los más bellos elementos arquitectónicos, Ostrów parece un lugar de cuento de hadas.

A quienes les gusta el modernismo quedarán impresionados por la Hala Ludowa (Nave Popular), abierta en 1933, y que en aquel momento constituyó la mayor construcción de hormigón del mundo. Hoy es un recinto donde tienen lugar ferias, exposiciones, conciertos y acontecimientos deportivos, sobre todo los partidos del mejor equipo polaco de baloncesto, el Slask Wroclaw, que ha sido dieciséis veces campeón de Polonia. Wroclaw es una ciudad donde la cultura desempeña un papel muy singular. Aquí se organiza el famoso Festival de Música de Cantatas y Oratorios “Vratislavia Cantans”– Música y Bellas Artes, el Festival de la Música de Viena y el denominado Verano de Música de Órgano de Wroclaw. Aquí funcionan una ópera, una opereta, varios teatros y museos, de los cuales el más importante es la rotonda donde se expone el cuadro titulado “Panorama de la batalla de Raclawice”, obra monumental de Wojciech Kossak y Jan Styka, que ilustra la victoria de los insurrectos, capitaneados por Tadeusz Kosciuszko, sobre las tropas rusas en la localidad de Raclawice.